Por: Steve Mendoza
Al igual que la afamada novela Drácula de Bram Stoker, en una suerte de “bautismo de sangre” en el que el villano de la historia muerde a su víctima y le da a beber su propia sangre para que ésta no muera, con el fin último de ligarla para siempre a él, las consignas neoliberales tratan de vincular, por la fuerza, la representatividad de los intereses del sector proletario y empresarial.
El “bautismo de sangre” en estos casos son contundentes consignas que buscan aterrorizar a las víctimas, generándoles zozobra e incertidumbre, apuntando con el dedo acusador al incremento salarial como el futuro causante de la quiebra de las pequeñas y medianas empresas en Bolivia, y como consecuencia posterior el despido de una ingente cantidad de trabajadores. Así también señalan que la insostenibilidad financiera de las políticas salariales generarían la migración de las empresas a la informalidad. De esta manera dichas consignas condicionan, al igual que el villano de la novela de Stoker, a vincularse a sus intereses a fin de salvar la vida.
Al igual que la afamada novela Drácula de Bram Stoker, en una suerte de “bautismo de sangre” en el que el villano de la historia muerde a su víctima y le da a beber su propia sangre para que ésta no muera, con el fin último de ligarla para siempre a él, las consignas neoliberales tratan de vincular, por la fuerza, la representatividad de los intereses del sector proletario y empresarial.
El “bautismo de sangre” en estos casos son contundentes consignas que buscan aterrorizar a las víctimas, generándoles zozobra e incertidumbre, apuntando con el dedo acusador al incremento salarial como el futuro causante de la quiebra de las pequeñas y medianas empresas en Bolivia, y como consecuencia posterior el despido de una ingente cantidad de trabajadores. Así también señalan que la insostenibilidad financiera de las políticas salariales generarían la migración de las empresas a la informalidad. De esta manera dichas consignas condicionan, al igual que el villano de la novela de Stoker, a vincularse a sus intereses a fin de salvar la vida.














