Por: Omar A. Yujra Santos
Frente a las proyecciones de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que en sus últimos informes de perspectivas, señalan que Bolivia crecería 4,1% y 4,4% respectivamente, algunos afanosos de malas noticias empezaron a inquietar a la población trabajadora y empresarial, con más especulaciones que análisis académico.
Aunque es claro la manera tendenciosa con que manejan estos datos los agoreros de siempre, omiten que los pronósticos de organismos como el FMI son poco acertados con los niveles de crecimiento de la economía mundial, regional y particularmente con el de Bolivia, aspecto que lleva a realizar ajustes a sus proyecciones de manera recurrente.







