Por: Juan Carlos Suntura Ramos
Ya lo decía Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, “Un pueblo sin memoria está condenado a ser dominado”. Sin embargo, muchos economistas de corte neoliberal prefieren obviar este recordatorio histórico, basando sus argumentos en cuestiones superfluas del contexto, encubriendo el fondo y destacando la forma coyuntural de las cosas.
América Latina tuvo mucho que aprender luego de más de dos décadas de gestión gubernamental bajo el modelo neoliberal, cuyas consecuencias para nuestros países fueron desastrosas: mayor pobreza, mayor concentración de la riqueza, estancamiento de las economías, dependencia respecto del capital financiero transnacional, privatizaciones, abandono del Estado a las políticas sociales, deuda externa irresponsable, bajos salarios y un elevado desempleo.






