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lunes, 21 de mayo de 2018

Don’t cry for me, Argentina

Por: Miguel A. Marañon
It won’t be easy, you’ll think it strange, when I try to explain how …, la mayoría de la población no entiende ni comprende la letra de esta canción y las traducciones realizadas no siempre expresan lo que quiso decir el autor.

Lo mismo pasa con las “recetas” que diseñan para América Latina el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, la población no lo entiende y no le gusta dichas medidas, como explicarle a un jubilado argentino que es necesario disminuir su renta para reducir el déficit y de esta manera en un futuro próximo mejorar su situación económica y la del país.

lunes, 5 de marzo de 2018

Cuentos chinos sobre la deuda externa

Por: Sergio Colque 

En los últimos días, han salido a la palestra algunos estudios y publicaciones sobre la situación de la deuda pública externa del país, en los que se afirma que Bolivia tiene un elevado nivel de endeudamiento con China, así como un mayor riesgo de insostenibilidad de la deuda. Estas noticias, además de carecer de sustento técnico y de información, lo único que buscan es alarmar a la población, aspecto que se demostrará en los siguientes párrafos.

El indicador principal para medir la sostenibilidad de la deuda de un país es el peso que ésta tiene respecto al Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con información del Banco Central (BCB), la deuda externa boliviana se redujo del 51,6% respecto al PIB en 2005 a tan solo el 24,9% a diciembre de 2017, logrando ubicar a Bolivia entre los países con menor endeudamiento en la región, y muy por debajo de los umbrales establecidos internacionalmente para dicho indicador, como el criterio de la CAN, que exige no superar el 50%; o el de Maastricht (60%).

miércoles, 6 de abril de 2016

El endeudamiento como señal de crisis

Por: Omar Velasco Portillo
Una de las funciones básicas de la política económica es mitigar el efecto de los choques externos como el deterioro de los términos de intercambio (TI). En un contexto como el anterior parece justificable recurrir a la inversión pública para compensar la pérdida de dinamismo externo con mayor impulso fiscal; pero si las condiciones son tales, que la caída de los términos de intercambio debilita la posición externa y fiscal, generando déficits gemelos, surge la pregunta sobre si se debe recurrir a deuda externa para mantener el crecimiento o ¿no? Y casi por añadidura se descuelga otra pregunta: ¿es correcto afirmar que la contratación de deuda es una señal de crisis en el país?

Para los exponentes más dogmáticos del libre mercado el crecimiento “sideral” de la deuda externa es una preocupación de todos los días, por cuanto la respuesta a la primera pregunta sería un retundo “no”, y a la segunda, un “sí” absoluto, puesto que es un síntoma de la crisis que venían prediciendo hace bastantes años y que el Gobierno habría terminado por reconocer al contratar más deuda.

lunes, 4 de abril de 2016

Deuda externa, ¿pecado capital?

Por: Marcelo Montenegro
Contraer deuda no es malo per se; si fuese un pecado, la avenida Camacho, donde están situados la mayoría de los bancos comerciales, sería el infierno.

El acto de endeudarse no tiene que ser el motivo para rasgarnos las vestiduras y buscar el hilo negro de la insensatez; de hecho, si no existiesen prestamistas y mercado de capitales, muchas buenas ideas no podrían emprenderse, por falta de recursos para su despegue.

Cuando el sector público se endeuda logra obtener un mayor volumen de gasto público sin alterar significativamente las tasas impositivas y, de esa forma, "suavizar” posibles distorsiones en la política impositiva del país. En otras palabras, la deuda pública se convierte en un "colchón” que le permite al Gobierno enfrentar choques transitorios en el gasto público o en la actividad económica sin cambiar los impuestos. 

sábado, 26 de marzo de 2016

China y sus créditos

Por: Miguel Marañon
Uno de los últimos temas en los que se habla de economía tiene que ver con los “Capitales Financieros Chinos”. Sin embargo, para contextualizar el mismo, recordemos que en la década de los 90 y con más fuerza a principios de la década del 2000, la República Popular de China empezó a mostrarse como una de las primeras economías mundiales, a tal punto que en la actualidad es la mayor acreedora de los Estados Unidos. (Véase que adquirió bonos de la Reserva Federal de Estados Unidos por $us 1,26 billones)

Bajo esta política de expandir su poderío financiero, China empieza a “acercarse” a los países de América Latina, entendiendo además que la Política Financiera de los Estados Unidos se veía priorizada por los acontecimientos de Oriente Medio, descuidando completamente a América Latina, e incluso vertiendo declaraciones a través de algunos políticos que la calificaron como el “patio trasero de los Estados Unidos”. En ese sentido, es que el mercado de las finanzas latinoamericanas queda abierto para recibir recursos frescos de la China.

jueves, 24 de marzo de 2016

Crisis y deuda

Por: Oswaldo Quelali
A la guerra política le sobrevino una guerra económica en las redes sociales. Perfiles “medio conocidos” señalan que Bolivia está en crisis y que por tal motivo el Gobierno recurre a un endeudamiento público irresponsable y hasta peligroso. Lo cierto es que el entorno internacional sí está atravesando por una crisis económica, que se inició hace tres años, y que golpeó a la región latinoamericana en forma genérica.

Muchos países están sorteando de la manera que pueden, pero para ser rigurosos con la definición de “crisis económica”, los únicos países que sí están en medio de una son Brasil y Venezuela, que en 2015 registraron contracciones en sus economías, de menos -3,8% y -7,1% (al tercer trimestre); en Argentina se ve aflorando una salida a su crisis. En cambio, la economía boliviana goza de un buen desempeño que lo ha mantenido en los primeros lugares de crecimiento en la región (4,8% en 2015), y por tal razón no se puede concluir cándidamente que estamos en crisis.

viernes, 24 de abril de 2015

¿Es peligrosa la deuda pública?

Por: Sergio Colque
Últimamente han salido a la opinión pública algunos artículos tendenciosos que hacen creer que la deuda externa en Bolivia es un “problema serio para la economía”; que de continuar recurriendo a préstamos externos, “comprometerían” al país; y que deberíamos preocuparnos. Estas apreciaciones, además de estar distantes de la realidad económica, parecen recordar viejas añoranzas de un pasado neoliberal que esperemos nunca más se repita, donde Bolivia era catalogada como una nación pobre; se ubicaba entre los países más endeudados de la región, con niveles insostenibles de endeudamiento; y donde los recursos externos que se obtenían eran condicionados a la implementación de políticas sin efectos positivos para la economía nacional.

lunes, 20 de abril de 2015

Las nuevas condiciones de la deuda externa

Por: Oswaldo Quelali 
La dinámica del crecimiento económico, y en particular de la inversión pública, implica que requeriremos mayores niveles de financiamiento sostenible. Al cierre de 2014, el saldo de la deuda externa pública alcanzó a 5.736 millones de dólares, superior en 9% respecto a 2013, según el informe de deuda externa publicada por el Banco Central de Bolivia.

Del total de la deuda externa, el 69% se encuentra en términos no concesionales, mientras que el restante 31% fue contratado en términos concesionales. En razón de lo anterior, algunos analistas y medios de prensa resaltaron el empeoramiento de la deuda externa argumentando los menores créditos concesionales. ¿Será que empeoraron las condiciones para contratar deuda externa?

domingo, 25 de enero de 2015

"El Dinero no es riqueza sino simplemente un símbolo"



Por: Jorge Lizarraga (*)
En días pasados he tenido la oportunidad de leer un artículo muy llamativo, interesante  y que no deja de ser fabuloso si acaso a muchos les interesaría conocer un poco más acerca de la deuda de América Latina ayer y la Deuda de Europa hoy, escrito por el Sr. Umberto Mazzei del instituto de relaciones económicas internacionales en Ginebra y que poco a poco desenmascara la cruel realidad de quienes son los verdaderos artífices de la crisis que hoy mundialmente se vive, “los bancos” siendo así que la distorsión de la economía ha producido una perdida continua del poder adquisitivo dada la sobreproducción de dinero, el resurgimiento del imperialismo comercial ha sido generada dada la sobreproducción industrial y la creciente hasta hoy imparables especulaciones y estafas internacionales producto de la irrestricta circulación del capital (postulados y distorsiones que hizo David Ricardo de las ideas de Adam Smith), agrava y complica cada vez más la realidad en la que vivimos y hace sin lugar a dudas de que los resultados sobre ello no solo afecten a los seres que habitamos este mundo terrenal, sino que hace que los Estados en su amplia competencia o esencia de ser, sean quienes absorban esas malas acciones ejercidas por los “banqueros” y deban ser quienes asuman las deudas que por su irracional proceder ha dado o generado un nido de especulaciones hasta hoy sin resolución. 

viernes, 10 de octubre de 2014

¿Qué nos trae el siglo XXI?


Por: Johnny Villegas Ticona 
Después de muchos años de ser considerado un país pobre, inestable, con problemas de endeudamiento y alta pobreza, la imagen del país por primera vez en la historia fue reconocida y hablada a nivel internacional.
Cabe preguntarse ¿qué influyó para tener una imagen positiva del país?, factores con el crecimiento económico sostenido, uno de los más altos en los últimos 38 años, llegando a 6.8 por ciento el 2013, en contraposición al crecimiento de América Latina y el Caribe y en un contexto de crisis internacional. Crecimiento marcado con un estímulo bastante fuerte del mercado interno llevó a obtener mayores ingresos. Sin embargo, en la época pasada (1985-2005) con la política neoliberal, el crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) del país llegó a solo 2.9 por ciento, la cual sentaba sus bases a través de las exportaciones de materiales primas.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Cuatro falacias de la deuda pública

Por: Oswaldo Quelali
A pocos días de las elecciones, la cúpula de analistas que representan a los partidos conservadores del país trata de posicionar un supuesto sobreendeudamiento público, mayor endeudamiento externo y mala gestión de la deuda pública, con un claro tinte político. Con el ánimo de esclarecer estas visiones sesgadas de la realidad, pongo en evidencia ante usted, amable lector, cuatro grandes mentiras sobre esta temática para su reflexión.

Un primer error en su análisis es interpretar el aumento del saldo de la deuda pública en términos nominales como un aumento del endeudamiento de la economía. Para medir la capacidad de pago de la economía, es necesario el uso de un indicador de solvencia, por ejemplo el ratio deuda pública/PIB. Durante el periodo 2000-2005, el promedio de la deuda pública del TGN/PIB fue de 74,65%, porcentaje muy superior al promedio de 34,7% en el periodo 2006-2013. En este sentido, el nivel de solvencia del país mejoró en el último periodo.

La deuda pública de ayer y hoy


Por: Lorena Heller Vilela
Hace poco más de diez años Bolivia era uno de los países más endeudados del mundo; destinaba el 80% de su PIB al pago de deuda. Es decir que por cada boliviano que se generaba como ingreso, 80 centavos estaban comprometidos.

El año 1999 se recibió la “buena noticia” de haber sido elegido entre los países que se acogieron al programa de alivio de deuda conocida como “Iniciativa HIPC” que como su nombre menciona por sus siglas en inglés, Heavily Indebted Poor Countries, se trató de un alivio en el pago de la deuda externa para aquellos países altamente endeudados y con un nivel de pobreza tal que resultaban incapaces de cumplir con sus obligaciones externas. Junto con Guyana, Bolivia fue uno de los únicos países en la región que logró acogerse a este programa, pues su elevado nivel de deuda en proporción del Producto Interno Bruto (PIB) rondaba 79,2% (promedio 2001-2005), uno de los niveles más alto de la región.

domingo, 5 de octubre de 2014

No es lo mismo contratar deuda que gestionarla

Por: Pablo Cachaga Herrera
En varios medios de prensa ha desatado polémica las afirmaciones vertidas por la Fundación Jubileo sobre el crecimiento considerable de la deuda pública, afirmación que genera en mi persona gran inquietud y me obliga a despejar dudas que se originaron respecto al tema.
 
Un análisis más concienzudo sobre la deuda debería distinguir entre contratación de deuda y gestión de deuda, la primera hace referencia al nuevo flujo de deuda contraída y la segunda se refiere a un concepto mucho más amplio que engloba varias características, que en este artículo serán expuestas con la ayuda del boletín de estadísticas de deuda del Tesoro General de la Nación 2013 publicado recientemente por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP).
 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Entre deudas y grandes diferencias

Por: Adriana Valle Rojas 
Uno de los aspectos fundamentales para la sostenibilidad de las finanzas públicas y la estabilidad de una economía es, sin duda, una adecuada gestión de la deuda pública. Las autoridades de turno deben fijarse objetivos para que sus gestores de deuda garanticen una estructura apropiada de la deuda a fin de mitigar todo tipo de riesgos, en procura de contratar endeudamiento en los mejores términos posibles. Desde este punto de vista, quiero referirme a las principales diferencias entre las gestiones de la deuda pública interna de dos periodos de gobierno, el del expresidente Jorge Quiroga y la actual.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Bolivia, un país solvente

Por: Adriana Valle Rojas
Con los recientes acontecimientos que dieron como resultado un default técnico de la deuda argentina, y algunas susceptibilidades que podrían existir sobre la probabilidad que tendría nuestro país de enfrentar una situación similar al caso argentino, me permito realizar algunas precisiones técnicas y factuales sobre el riesgo de default en el contexto boliviano.

En el ámbito financiero, un default es la omisión de cumplir con obligaciones de pago derivadas de un préstamo. Cuando un país no paga los intereses, o el principal de sus bonos, se dice que "entró en default”. Esto puede deberse a que el país está sobreendeudado y no tiene los fondos suficientes para hacer frente a sus obligaciones.

miércoles, 30 de julio de 2014

Santa Cruz, mucho más que bonos soberanos


Por: Adriana Valle  Rojas
Después de haber transcurrido tanto tiempo de las dos emisiones de bonos soberanos, recientemente el candidato a diputado por Unidad Demócrata (UD), Luis Felipe Dorado, desde una perspectiva bastante regionalista, emitió críticas sobre la utilización de estos recursos, afirmando que el gobierno de Evo Morales y los bonos soberanos no beneficiaron en todos estos años al departamento de Santa Cruz en lo referente a proyectos carreteros, tildando esta acción como una discriminación "masista”.

Anteriormente ya había leído este tipo de críticas procedentes de opinadores y políticos que ya no saben cómo seguir objetando las políticas que viene implementando el Gobierno nacional, con el único afán de disuadir y manipular a la opinión pública a través de sus comentarios y "análisis” sesgados que no reflejan la verdadera realidad económica de nuestro país.

martes, 15 de julio de 2014

No mires la paja en el ojo ajeno...


Por: Adriana Valle Rojas
Después de casi un año de la segunda emisión de bonos soberanos, llamó mi atención un artículo de Teófilo Caballero publicado en un periódico cruceño de circulación nacional, quien con una visión bastante regionalista, realiza críticas sobre la utilización de los recursos de las dos emisiones de bonos soberanos, argumentando que no se destinó ninguno de estos recursos para el financiamiento de proyectos de inversión en tierra cruceña.

No me resulta extraño leer este tipo de críticas procedentes de opinadores como Caballero, pues ya no saben cómo seguir objetando las políticas que viene implementando el gobierno nacional, con el único afán de disuadir y manipular a la opinión pública a través de sus comentarios y “análisis” sesgados que no reflejan la verdadera realidad de nuestro país.

martes, 1 de julio de 2014

La irracional analogía de la deuda


Por: Octavio Machicao
Recientemente, el señor Julio Alvarado vino difundiendo algunas opiniones en torno a la política económica adoptada por el Gobierno nacional. Tales opiniones llamaron poderosamente mi atención, ya que efectuó un análisis sesgado y muy superficial, sin un sentido conceptual. ¿Son malintencionadas sus afirmaciones? ¡No lo sabemos! Pero seguramente sus opiniones son influenciadas por su ideología y juicios de valor.

De todas las opiniones realizadas por Alvarado, quiero hacer énfasis en la referida al endeudamiento. Mi opinión es desde un punto de vista del ciudadano de a pie.

En una de sus últimas entrevistas, Alvarado señaló que si una persona en 2005 ganaba mil bolivianos y ahora gana 5.000 bolivianos, no es racional que esa persona se endeude tomando prestado dinero.

miércoles, 30 de abril de 2014

Economía Nacional con un Enfoque Diferente


Por: Oscar Machicado Mendoza
Muchas veces uno puede escuchar diferentes puntos de vista de analistas económicos (opinadores) sobre lo que muestran diferentes variables de nuestra economía nacional, los cuales pueden mostrar un sustento teórico o no, situación que se ha dado en muchos casos.


Algunas Organizaciones No Gubernamentales (Fundaciones) vierten opiniones al respecto, como es el caso de la Fundación Milenio, la cual publica semestralmente un informe de la economía nacional, conocido como el “Informe de Milenio sobre la Economía”, del cual se puede denotar análisis de diferentes variables económicas, de las cuales es necesario aclarar dos de ellas: Las utilidades de las empresas públicas y la Evolución de la deuda externa.

martes, 10 de diciembre de 2013

Bolivia goza de una mejor capacidad de endeudamiento que hace una década


Por: Octavio Machicao
En las últimas semanas, algunos analistas y revistas económicas vienen opinando sobre el nivel de deuda pública de Bolivia, señalando entre otras cosas que el saldo actual de la deuda pública total (interna y externa) es la más alta de los últimos diez años, pese a la condonación de los organismos internacionales, y que debería haberse acudido a organismos internacionales tradicionales como la CAF y el BID en vez de la emisión de bonos soberanos, además mencionaron que cada boliviano adeudaría cerca a 1.000 dólares.
El error de estas afirmaciones es que se omiten algunas precisiones conceptuales y técnicas que se deben considerar al momento de analizar adecuadamente la capacidad de endeudamiento de una economía.

Un error que no debemos dejar pasar desapercibido, es la comparación de la deuda por persona sin tomar en cuenta el ingreso de cada boliviano, que es la manera adecuada para comparar el monto adeudado por cada ciudadano.