Por: Carlos Tudela Ocampo
Durante la conquista de América así como en los años siguientes, en nuestro continente se difundieron leyendas sobre ocultos reinos, ricos y poderosos, plagados de tesoros. En nuestra propia tierra, bajo esa misma lógica, se hablaba de El Dorado o El gran Paitití, una ciudad inca hecha de oro que nadie pudo encontrar. Más allá de aquella vieja leyenda, la idea de encontrar (en sentido figurado) un reino oculto lleno de riqueza que nos permita vivir con opulencia se ha convertido en un rasgo cultural, que se refleja en muchos ámbitos de la cotidianidad. En esa mencionada lógica, con mucha ligereza verbal, algunas organizaciones políticas pretenden convencer a la población que el pacto fiscal va a ser una suerte de Gran Paitití, capaz de asegurar a sus regiones y a sus entidades territoriales la dicha y la prosperidad que nunca les fueron concedidas.













