Por: Oscar Machicado Mendoza
Una de las claves para poder mantener una estabilidad económica a lo largo de los últimos años ha sido mantener un sistema financiero sólido, que capte y canalice los recursos económicos crecientes en nuestro país.
Varias son las causales para conseguir lo señalado, como la mayor confianza del público en el sistema que se genera a partir de una gestión financiera responsable, lo que permitió, por ejemplo, que hasta finales de 2013 los depósitos lleguen a 15.000 millones de dólares, en contraste con los 3.711 millones de dólares en 2005, reflejando una capacidad de ahorro y una mayor cantidad de ingresos para la población, además de una mayor liquidez para el movimiento de la demanda interna de la economía nacional. Asimismo una mayor apertura de cuentas de ahorros (más de siete millones de cuentas hasta la gestión pasada) en su mayoría en moneda nacional.
Una de las claves para poder mantener una estabilidad económica a lo largo de los últimos años ha sido mantener un sistema financiero sólido, que capte y canalice los recursos económicos crecientes en nuestro país.
Varias son las causales para conseguir lo señalado, como la mayor confianza del público en el sistema que se genera a partir de una gestión financiera responsable, lo que permitió, por ejemplo, que hasta finales de 2013 los depósitos lleguen a 15.000 millones de dólares, en contraste con los 3.711 millones de dólares en 2005, reflejando una capacidad de ahorro y una mayor cantidad de ingresos para la población, además de una mayor liquidez para el movimiento de la demanda interna de la economía nacional. Asimismo una mayor apertura de cuentas de ahorros (más de siete millones de cuentas hasta la gestión pasada) en su mayoría en moneda nacional.
















