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jueves, 5 de septiembre de 2019

Soberanía económica de hoy y el fracaso del modelo neoliberal del pasado



Economía Ascendente
Bolivia 11/03/2019.- Como ustedes saben, el término “pasado” se utiliza generalmente para describir o referirse a un conjunto de sucesos ocurridos en un periodo anterior o tiempo determinado, y talvez muchos conozcan frases parecidas, pero estoy convencido de que las niñas-niños y los jóvenes, y toda la población en general no deben ignorar su pasado y conocer la historia económica de nuestro país, para no equivocarse, de lo contrario estamos condenados repetirla, frases que muchos talvez conozcan, pero es una gran verdad.
Por esta razón, en esta oportunidad invito a todos los lectores a reflexionar y analizar de manera objetiva sobre la “historia económica” de nuestro país, haciendo énfasis del viejo modelo neoliberal, periodo 1985-2005 y el modelo económico actual que se viene aplicando desde la gestión 2006 a la fecha.
Ahora bien, durante el periodo neoliberal, el Estado Boliviano no tenía soberanía e independencia para la definición de las políticas económicas del país, porque respondía a intereses internacionales impuestas por Organismos Internacionales como Fondo Monetario Internacional – FMI, Banco Mundial y otros, el cual minimizó el papel del Estado para el desarrollo económico y social del país. Es decir, el FMI anualmente decidía nuestro futuro económico del país a través de Memorándums de Entendimiento para el financiamiento de programas y proyectos, en el que se establecían metas de crecimiento, metas de inflación, políticas salariales, políticas de inversión pública, financiamiento de programas sociales, financiamiento de créditos condicionados, entre otras.
Asimismo, el Estado Boliviano aplicaba las políticas ortodoxas del Consenso de Washington, donde: pensaban que el “libre mercado” era el mejor distribuidor de los recursos y corregía los desequilibrios de desigualdad de los ingresos entre ricos y pobres; el patrón de desarrollo de la economía se centraba en las exportaciones de materias; capitalizaron y privatizaron empresas del Estado en favor de empresas transnacionales y se apropiaban de los excedentes que se generaban por la explotación de los recursos naturales (hidrocarburos, minerales, energía, telecomunicaciones, entre los principales).
Luego de aplicar las recetas del Consenso de Washington y las del FMI, como medidas de ajustes fiscales y monetarios, liberalización de mercados, así como la enajenación (privatización) de las empresas y los recursos naturales estratégicos del país, no se obtuvieron los resultados esperados en el periodo 1985-2005, donde el promedio de crecimiento del Producto Interno Bruto – PIB no superó 3%, el PIB per cápita apenas llegaba a USD871, la deuda externa bordeaba el 64% del PIB, la inversión pública no superaba los USD569 millones, déficit fiscales crónicos, la pobreza superaba más del 60% en área rural y más del 38% a nivel nacional. Estos son los resultados que nos dejaron el modelo neoliberal, el fracaso del pasado que no debemos olvidar.
Por el contrario, analizando la situación económica actual del país, encontramos que desde la gestión 2006 el Estado define y conduce de manera soberana las políticas económicas del país conforme al Modelo Económico Social Comunitario Productivo – MESCP, sin injerencia del FMI como se hacía en el periodo neoliberal. Para lo cual, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas – MEFP y el Banco Central de Bolivia – BCB anualmente firman el “Programa Fiscal Financiero – PFF”, en el cual se proyecta el crecimiento del PIB, inflación, políticas de financiamiento, programas de inversión productiva y social, entre otros, que tienen la finalidad de preservar la estabilidad macroeconómica del país y mejorar la calidad de vida de la población.
Además, el Estado participa de manera activa en el desarrollo de la economía nacional, recuperando la propiedad de las empresas públicas y los recursos naturales (hidrocarburos, minería, electricidad y otros) para los bolivianos, cuyos recursos generados por estos sectores (excedentes) son redistribuidos para a los sectores generadores de ingresos y empleo (creación de la industria, fomento del turismo, desarrollo agropecuario, vivienda, comercio, infraestructura y otros), con la finalidad de recudir la pobreza y disminuir las brechas de la desigualdad entre ricos y pobres.
Analizando los resultados económicos y sociales de la aplicación del MESCP, se tiene que el crecimiento promedio anual del PIB (2006-2017) fue de 4,91%, 4,4% al tercer trimestre de 2018 y 4,5% proyectado para 2019 según PFF, deuda pública externa razonable de un 24% del PIB, fortaleza financiera, inversión pública estatal promedio anual de USD3.630 millones, entre otros que ampliaron la capacidad productiva; resultados que se deben al fortalecimiento de la demanda interna como el motor del crecimiento sostenido y estabilidad de la economía del país.
En términos sociales, encontramos que entre 2005 y 2018, la tasa de desempleo urbano abierto se redujo de 8,1% a 4,3%; en el mismo periodo 1,8 millones de personas salieron de la extrema pobreza, que disminuyó de 38,2% a 15,2% a nivel nacional; se redujo en más de 80 veces la desigualdad entre ricos y pobres, ahora en promedio el 62% de la población boliviana cuenta con ingresos medios; y políticas salariales que beneficiaron a las personas de ingresos bajos, donde el Salario Mínimo Nacional – SMN se incrementó en más de cuatro veces de Bs440 (2005) a Bs2.060 (2016).
Asimismo, no se debe olvidar, pese al contexto internacional desfavorable que afectó a los países de la región y volatilidad de los precios a nivel internacional de las materias primas (petróleo y minerales), Bolivia lideró en el crecimiento económico durante las gestiones 2009, 2015, 2016 y 2017, con 3,4%, 4,8%, 4,3% y 4,2%, respectivamente, y según informes del FMI, BM y CEPAL en la gestión 2018 nuestro país nuevamente lideró el crecimiento de la región con una tasa de 4,3%, y estiman que para la presente gestión se repita este liderazgo por quinto año consecutivo. Resultados que no quieren reconocer analistas económicos de pensamiento neoliberal, porque no pudieron administrar de manera responsable la economía del país.
Finalmente, todos los ciudadanos, niñas-niños y los jóvenes tenemos la obligación de revisar nuestro pasado económico, a no ignorar nuestra historia, porque de ella podemos aprender y no cometer los mismos errores, y transformar nuestras acciones como bolivianos para tener un futuro mejor.
 También lo puedes leer en:
Agencia Plurinacional de Información 
Nuevo Sur

lunes, 2 de septiembre de 2019

La estabilidad de tipo de cambio está garantizado en Bolivia

Por: Grover Iván Tapia Álcazar
Economía Ascendente

En los últimos días, la firma de un contrato entre el Banco Central de Bolivia (BCB) y el Banco Unión (BUN), para que este último pueda vender dólares a las casas de cambio, generó mucha especulación por parte de los “opinadores y analistas”, los cuales estuvieron orientados a generar pánico en la población, en este sentido, me permito escribir unos párrafos que tienen la finalidad de desvirtuar esos malos comentarios.

Primeramente, debemos entender que el dólar se constituye en una divisa necesaria para el comercio internacional, que tiene todas las características de una mercancía; por lo tanto, es un bien sujeto a las reglas del mercado y su precio esta expresado a través del tipo de cambio.

En un régimen cambiario flotante o flexible, el tipo de cambio (precio del dólar) fluctúa en función al comportamiento de la oferta y demanda. Si una economía posee gran cantidad de dólares y poca demanda, el mercado presionará para que la moneda nacional se aprecie (baje el tipo de cambio), en tanto, si la demanda es mayor a la oferta, la moneda local se deprecia (subida del tipo de cambio).

En un régimen cambiario fijo, el tipo de cambio es determinado por la Autoridad Monetaria de cada país (Bancos Centrales), quien interviene dotando la cantidad necesaria de dólares o divisas para mantener el nivel de tipo de cambio fijado; cuando la Autoridad Monetaria decide bajar el tipo de cambio revaloriza la moneda nacional, por otro lado, si decide subir el tipo de cambio devalúa de la moneda nacional.

En el caso de Bolivia, el BCB mantiene un sistema de tipo de cambio deslizante o reptante (crawling-peg), este tipo de cambio fluctúa en una determinada banda (+/- 10 puntos), su comportamiento se asemeja al régimen de tipo de cambio fijo. Desde noviembre de 2011 esta divisa se mantiene en un precio de 6,96 bolivianos por unidad de dólar, aspecto que permitió mantener la confianza de la población.

Como recordaran, desde noviembre de 2018 el BCB suspendió la venta de dolares a través de la ventanilla habilitada para el efecto, siendo esta una medida de carácter administrativo. Sin embargo, los “analistas y opinadores” vieron en esta medida administrativa, una oportunidad para especular e intentar desestabilizar la economía boliviana, entre lo más recurrente mencionaron que la medida obedecía a una estrategia para evitar la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN), afirmación que carece de sustento académico y técnico.

De forma sencilla, las RIN se constituyen por los depósitos en moneda extranjera controlados por el BCB, son necesarios para realizar operaciones de comercio exterior y el pago de la deuda externa. En este sentido, la evolución de la RIN se explica principalmente por el comportamiento de la Balanza Comercial, si las exportaciones son mayores a las importaciones, las RIN se incrementaran, caso contrario estas disminuirán, por lo tanto, no tiene ninguna relación con la suspensión de la venta directa de dólares por parte del BCB.

Otros “analistas y opinadores”, manifestaron que el BCB estaría preparando una devolución; el término de “devaluación de la moneda” tiene una estrecha relación con el incremento de la inflación y está asociado periodos de crisis. Con esta especulación, buscaron tocar la parte más sensible y dolorosa de la historia del país; recordemos que en los años 1984 y 1985, Bolivia atravesó la peor crisis económica, debido al proceso inflacionario, donde los precios aumentaron en más 625 veces, esta crisis fue generada en gran medida por las continuas devaluaciones y la impresión de dinero sin respaldo.

En la actualidad, la venta de dólares continúa de forma normal a través del sistema de Intermediación Financiera y no se observó ninguna devaluación, aspecto que contradice las especulaciones desacertadas. El 6 de marzo de 2019, el Gobierno Nacional aplicada otra medida de carácter operativo para la venta de dólares, la cual se materializa con la firma de un contrato entre BCB y el BUN, cuyo documento tiene la finalidad de dotar de divisas a las casas de cambio que se encuentran reguladas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Este mecanismo de venta, tiene como objetivo llegar a todo el territorio nacional, toda vez que BUN dispone de agencias a lo largo y ancho de los nueve departamentos. El BUN dotará de divisas a las casas de cambio a un precio 6,96 bolivianos por unidad de dólar, para que estas entidades puedan venderlo al público en general ganado un punto básico, es decir, a un precio de 6.97 bolivianos por unidad de dólar.

Esta nueva medida, también fue desnaturaliza por los “analistas y opinadores”, quienes tuvieron la osadía de manifestar que esta política obedece a una escasez de dólares, esta forma de especular, tienen como objetivo generar pánico en la población, aunque no consiguió el efecto deseado, debido a que el BCB salió a desmentir categóricamente.

Luego de ver estos comentarios, queda muy claro que el sueño de estos súper analistas futurólogos desorbitados, es que Bolivia se sumerja en una crisis económica y social. En este contexto, las opiniones vertidas estuvieron orientados a generar inestabilidad económica, sin embargo, gracias al buen manejo económico, este deseo perverso no se les puede cumplir desde hace 13 años, toda vez que el país continua con crecimiento económico sostenido, debido a la fortaleza del mercado interno, que tuvo la capacidad de amortiguar los impactos negativos externos.

Por lo expuesto, los comentarios mal intencionados no deben alarmarnos ni preocuparnos, toda vez que la medida asumida por el BCB para la venta de dólares mediante el BUN a las casas de cambio, busca que la población boliviana pueda obtener de manera irrestricta las divisas que demande, preservando la estabilidad financiera del país, de esta forma se estarían garantizando la cantidad de dólares necesaria para mantener un tipo de cambio, con una inflación controlada.

También puedes leerlo en:
Eju.Tv
http://eju.tv/2019/03/la-estabilidad-de-tipo-de-cambio-esta-garantizado-en-bolivia/

Las controversias de la importación del diésel




Por: José Luis Nina Choque
Economía Ascendente

Bolivia 10/03/2019.- En la última semana debido a la publicación de un documento del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en base a información del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde explican que las últimas gestiones el país registro los niveles de importación de diésel, elevados. Al respecto me permitiré realizar algunas apreciaciones al respecto. Debemos recordar que el gasóleo o diésel, es un hidrocarburo liquido de densidad aproximada sobre 832 kg/m3 un 12% más que la gasolina que tiene una densidad de 0,745 Kg/l, debido a la mayor densidad, el diésel ofrece una densidad volumétrica energética de 35,86 MJ/l contra los 32,18 MJ/l de la gasolina.


Fundamentalmente, compuesto de parafinas (nombre común de un grupo de hidrocarburos alcanos), era utilizado principalmente como combustible en calefactores domésticos, lámparas (conocidos en nuestro medio como los mecheros) y utilizado principalmente en los motores diésel mismo que fue inventado por el ingeniero alemán Rudolf Diesel, que muchos autores lo apadrinan como el creador el descubridor de este hidrocarburo. Este ingeniero durante muchos años trabajo para utilizar otros combustibles diferentes a la gasolina, en sus motores de alto rendimiento térmico a lo contrario de los motores de combustión interna. En 1897, presento su primer motor que funcionaba con un combustible poco volátil, que por esos años era muy utilizado, conocido hoy como diésel.

Volviendo a nuestros días los vehículos con motores diésel, son una opción más extensa en el mercado, donde se prioriza principalmente las ventajas (Durabilidad y larga vida, fiabilidad, economía y capacidad de arrastre), así como sus desventajas (Precio, mantenimiento, peso, velocidad, reparaciones y ruido); por lo que más que todo por sus ventajas en nuestro país son utilizados principalmente en la maquinaria agrícola de la región del oriente y la transporte pesado y carga en occidente.



El incremento natural de la demanda del mercado nacional de este producto a generado efectivamente que se realice una mayor importación de este producto. Por lo cual, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, realiza sus esfuerzos para cubrir estas necesidades por medio de importaciones aproximadamente que el 2018, se proyecta que fue: 79% carretero y 21% fluvial; principalmente de Argentina (47%), Chile (30%), Perú (13%) y otros (10%).

El crecimiento de las importaciones de diésel en 2018, de acuerdo al INE se incrementaron en valor en 41% y volumen 19%, comparado con la gestión 2019. Esto fundamentalmente a dos hechos importantes en valor fundamentalmente debido al aumento de los precios de los hidrocarburos en el mercado internacional y en volumen debido a una mayor demanda del sector productivo agrícola y la baja producción de gas natural para la exportación que está relacionado directamente con la producción de líquidos por parte de YPFB y de sus operadoras.

En la gestión 2018, a pesar de los esfuerzos del sector hidrocarburifero en el país la producción de gas natural se redujo de 55,5 millones de metros cúbicos (MMmcd) a 34,9 MMmcd; debido a la declinación natural de los campos productores de gas en Tarija y Cochabamba, aunque esto ha sido de laguna manera compensada con la producción de Santa Cruz y Chuquisaca, se sigue manteniendo la baja producción mencionada.

Por otra parte, el gobierno central en la presente gestión está apoyando a la producción de 101 millones de litros de biodiesel, mismo que significaran que los productores agropecuarios deben incrementar entre 200.000 y 250.000 hectáreas los cultivos de soya, medida que reducirá la importación de diésel hasta un 5%. De similar manera, para la reducción de la importación de gasolina se está impulsa la producción de etanol, política que tiene apoyo por parte del sector privado mismo que proyectan invertir USD1.600 millones para poder permitir transformar el bagazo de la caña de azúcar en etanol, y poder ampliar su producción a 230.000 hectáreas.


Por lo expuesto, a pesar de los costos crecientes de la importación de diésel que son una señal fundamental que efectivamente la actividad productiva del país se está incrementado; se ve claramente políticas que se van a implementar a efecto de apoyar la matriz energética del país diversificando la oferta de carburantes por parte YPFB y del sector privada, políticas mostraran sus resultados en los próximos meses que permitirán reducir la importación de diésel y gasolina, así como la subvención que se paga por los mismos en el mercado nacional que el Estado realiza en beneficio de la población boliviana.

También lo puedes leer en:
El País
https://elpais.bo/las-controversias-de-la-importacion-del-diesel/

EL SUS, MÁS ALLA DE UN TEMA POLÍTICO


Por: Rodolfo Perales / Raúl Vásquez
Economía Ascendente

Bolivia 07/03/2019.- Desde el anuncio del Sistema Único de Salud (SUS), se escucharon diferentes argumentos y/o críticas a favor y en contra, como por ejemplo que el mismo carece de planificación, que es una modificación de la Ley 475 (de Prestaciones de Servicios de Salud Integral), que es una campaña política, o que no cuenta con suficiente financiamiento, por lo que es imprescindible señalar ciertos aspectos desde una óptica normativa y técnica.

La implementación del SUS, no es un tema reciente, fue pensada desde la aprobación de la Constitución Política del Estado (CPE) en 2009 y durante estos años se desarrollaron diferentes políticas para su desarrollo. En efecto, el artículo 36 establece que el Estado garantizará el acceso al Seguro Universal de Salud.

Una de las primeras acciones para esto fue el perfeccionamiento del Seguro Universal Materno Infantil (SUMI), destinado a otorgar prestaciones con carácter universal, integral y gratuito, a las mujeres embarazadas hasta los 6 meses después del parto y a los niños y niñas menores de 5 años; así como el Seguro de Salud Para el Adulto Mayor (SSPAM) que se creó en la gestión 2006, destinado a personas mayores de 60 años de edad.

En 2013, con la Ley 475 se fusiona ambos seguros, y se amplía el universo de beneficiarios a personas con discapacidad y mujeres en edad fértil respecto a atenciones de salud sexual y reproductiva, mejorando también su forma de administración y asignación de financiamiento.

De igual manera, se desarrollaron políticas que coadyuvaron a mejorar la atención a la población beneficiaria, con la implementación de transferencias condicionadas como el Bono Juana Azurduy o el Subsidio Universal Prenatal por la Vida, así como programas como el Telesalud, trasplantes renales, salud dental, servicios de hemodiálisis, prevención de enfermedades y la introducción de nuevas vacunas al esquema nacional de vacunación en respuesta al perfil epidemiológico del país, entre otros.

Estas políticas, programas y proyectos sirvieron de base para la actual implementación del SUS, cuyo objetivo principal es ampliar la cobertura de la atención en salud a toda la población. Es importante señalar que la aplicación del SUS no es solo una tarea del Gobierno Central, ya que como indica la CPE en su Artículo 299, la salud es una competencia concurrente, donde Gobernaciones y Municipios tienen también obligaciones que cumplir.

Por tanto, estas tareas y desafíos, se deberán afrontar de manera conjunta entre el Gobierno Central, las Entidades Territoriales Autónomas, los Entes Colegiados y cualquier otro actor que aporte positivamente a su mejora, porque al final, la salud va más allá de un tema político, la salud es vida y es algo que trasciende en beneficio de todos los bolivianos y las bolivianas.

La implementación del SUS como cualquier medida, seguramente será perfectible en el tiempo, su puesta en marcha es algo gradual y estará en función al desarrollo de normativa que regule al sector, como una Ley General de Salud, una política adecuada en recursos humanos, una reforma al Código de Seguridad Social, un seguimiento al plan de implementación de hospitales a nivel nacional y desde luego como se ha señalado desde las autoridades de la parte económica, que se garantice su sostenibilidad financiera en el mediano y largo plazo.

También lo puedes leer en:
Nuevo Sur

El culto de la crisis

Por: Juan José Bedregal
Economía Ascendente
Bolivia 11/03/2019.- Es domingo y los feligreses están ansiosos por leer los sermones repetitivos de sus líderes, que proclaman la cercanía del apocalíptico evento que se acerca ya que los herejes populistas no los escuchan. Estos líderes publican sus fanáticas declaraciones en matutinos que les dan el título de “líderes de opinión” y “expertos”, aparentemente infalibles e incuestionables.
Sus seguidores son activos en las redes sociales, donde actúan como toda una secta: tienen lemas que repiten sin cesar en sus conversaciones; si algún “hereje” se atreve a replicarles con argumentos lógicos, saltan indignados a defender su fe; y cuando se quedan sin respuesta, sólo vuelven a recitar sus mantras, acompañados de insultos contra quien no comparta su creencia.
Los gurúes de este culto son igual de intolerantes con los “infieles”. Bloquean inmediatamente a quien opine en su contra y luego presumen de haberlo hecho, con los aplausos de sus seguidores por haberse deshecho de algún “comisario del statu quo” que los perseguía. Al estilo de la Inquisición, llaman a sus fieles a bloquear, denunciar y atacar a aquellos cuyas ideas les resulten molestas.
El nuevo culto profetiza la crisis (así, en abstracto); fundamentalmente económica, aunque su lógica se está ampliando al ámbito político y social. Estos “expertos” y medios de comunicación inducen una sensación de “crisis” en la mente del público, sin importarles ya que las variables macroeconómicas y sociales de la economía boliviana muestren que existe estabilidad y crecimiento.
Los líderes del “Culto de la Crisis” llevan una década profetizando algo que nunca ocurre. Sin embargo, la prensa, radio y TV los presentan analizando variables económicas y sociales como si nada; emiten criterios erróneos, dicen medias verdades y hasta mienten frontalmente. Algunos medios no sólo tienen a estos “pastores de la crisis” como columnistas, además redactan sus notas y editoriales según su credo, sin importarles si falsean datos, definiciones y conceptos. En estos templos, la crisis es un dogma y para algunos jefes de redacción no existe criterio técnico que pueda refutarlos.
Los feligreses se distinguen por ser radicales o desinformados. Los radicales están esperando la crisis económica desde que a alguien se le ocurrió nacionalizar los hidrocarburos en 2006, llevan 13 años inculcando a sus familiares y amigos esta creencia, y son los primeros en decir que ya no hay empleo ni dinero mientras gastan Bs100 en un par de hamburguesas. Los más desinformados siguen al culto porque creyeron en la prédica de algún columnista dominical y ahora temen que sigamos el camino de Venezuela, por lo que exigen reformas económicas que siguen el camino de Argentina.
Advierto al lector que no se puede razonar con un miembro del Culto de la Crisis. No creen en estadísticas ni los estudios que les contradigan, aduciendo que quien les discuta es miembro del gobierno, masista, pagado por gil y mil motivos. Estos calificativos los dirigen por igual contra organismos internacionales, revistas especializadas en economía e incluso ganadores del Premio Nobel. Según sus preceptos, si alguien destaca el buen desempeño de la economía boliviana, es un hereje y debe ser atacado.
Cierro con una pregunta: ¿será que, tras anunciar por años una crisis que nunca llegó, ahora quieren crear esa crisis en la mente del público, como el marketing crea la necesidad de consumir un producto? El Culto de la Crisis está lavando cerebros por todo el país. No se deje engañar.
También lo puedes leer en:
https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20190311/columna/culto-crisis

El rostro fuerte de la economía y la política

Por: Arianna López
Economía Ascendente

Bolivia 07/03/2019.- Estamos atravesando un ciclo de prosperidad y crecimiento económico en nuestro país, y esto es fruto, en parte, de la intervención y participación activa de la mujer en diferentes escenarios políticos, sociales, en salud, de saberes y conocimientos, entre otros. Este ciclo histórico en el Estado Plurinacional de Bolivia tiene como esencia el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género. Haciendo un análisis retrospectivo en tiempos neoliberales podemos observar que la presencia femenina fue muy escasa y estaba condicionada a la posición económica y social que muy pocas poseían, tal es el caso de Mirtha Quevedo (MNR).

Hoy en día este aspecto superficial ya no es una condición para que las mujeres ocupen cargos importantes, decisivos y de gran magnitud. Asimismo, es importante resaltar la participación juvenil de las mujeres en escenarios políticos y en la dirección de la Administración Pública, la conformación de sindicatos de mujeres indígenas, campesinas que tienen la misma oportunidad de participación que las compañeras universitarias, profesionales entre otras.

Como algunos ejemplos de mujeres que tienen incidencia en la Administración Pública podemos citar a la “Dama de Hierro” Marlene Ardaya Presidenta Ejecutiva de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), Jéssica Saravia Directora Ejecutiva de la Autoridad del Juego, Ivette Espinoza Directora General Ejecutiva de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), Nardi Suxo Ex Ministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción, Amanda Dávila Ex Ministra de Comunicación y Gerente Ejecutiva de la Empresa Pública Editorial del Estado, Gabriela Montaño Ex Presidenta del Senado y actual Ministra de Salud.

Nélida Sifuentes cuya trayectoria es la siguiente: reportera, política, senadora y Dirigente Sindical del Movimiento Indígena Originario Campesino de Bolivia.​ Actualmente Ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural. Este nombramiento es muy significativo porque denota la presencia de la mujer indígena, su capacidad y experiencia para estar al mando de un Ministerio, demostrando a todos que es una conocedora de nuevas tecnologías, su capacidad de negociación permite además hacer una excelente gestión en el ámbito donde trabaja.

Asimismo se puede resaltar la presencia de mujeres jóvenes que son el ejemplo y motivación para seguir la labor que ellas desempeñan, como la actual Presidenta del Senado Adriana Salvatierra,  Mariana Prado Ministra de Planificación, Valeria Silva Diputada parte de la Comisión de Justicia Plural, Ministerio Público y Defensa Legal del Estado, entre otras. Esta presencia femenina masiva en esta etapa histórica de nuestra Bolivia es solo el comienzo del empoderamiento de las mujeres en general, ya que las representaciones van desde abogadas, doctoras, ingenieras, científicas, madres de familia, dirigentes sindicales hasta jóvenes solteras, etc., que no necesitan de la presencia masculina para surgir y plasmar todos sus proyectos y metas.

Todos conocemos que las mujeres están sometidas a una diversidad de violencia en sus vidas, ya sea física, psicológica, política o laboral, pero a pesar de todos estos obstáculos el Estado nos brinda protección y apoyo mediante la Ley 348 – LEY INTEGRAL PARA GARANTIZAR A LAS MUJERES UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA; es así que podemos afrontar cualquier reto y obstáculo que se nos presente y ser un ejemplo para las futuras generaciones de mujeres líderes y libres de violencia.

Aprovecho la oportunidad de hacer un homenaje a nuestras compañeras mujeres mineras que hicieron frente a las dictaduras militares: Nelly Colque de Paniagua, Angélica Romero de Flores, Aurora Villarroel Lora y Luzmila Rojas de Pimentel y Domitila Barrios de Chungará, esa fortaleza de mujeres obreras, luchadoras y perseverantes; es la que llevamos en nuestra sangre. Por esta razón ser mujer es el motor de la economía de un país.

También lo puedes leer en:
Eju.Tv
http://eju.tv/2019/03/el-rostro-fuerte-de-la-economia-y-la-politica/
El Potosí
https://elpotosi.net/opinion/20190309_el-rostro-fuerte-de-la-economia-y-la-politica.html

RIN, una medida acertada para mantener el crecimiento

Por: Franz Quisbert Parra
Economía Ascendente 

Bolivia 07/03/2019.- No es porque llegan carnavales o por el calor político, ni tampoco para ganar votos para las próximas elecciones, sino por manejar adecuadamente la economía para beneficio de todos los bolivianos. Precisamente de acuerdo al lanzamiento del Programa Fiscal Financiero (PFF), una de las medidas anunciadas por el Ministro de Economía y Finanzas Publicas, Luis Arce Catacora, fue que el Gobierno en la presente gestión invertirá 1.200 millones de dólares proveniente de las Reservas Internacionales Netas (RIN), todo esto para continuar con la “agresiva” ejecución de la inversión pública, que alcanzará 5.323 millones de dólares, la cual se constituye como el pilar fundamental del 4,5% del crecimiento económico; esto acompañado de la medida monetaria de tener una inflación controlada de 4% que vigoriza el poder adquisitivo del boliviano.


Estas medidas ya han tenido repercusión en los medios de comunicación, puesto que los analistas económicos opositores al gobierno siguen viendo fantasmas con los cuales pretenden asustar a la ciudadanía, indicando que en esta gestión sí llegara la crisis económica tan añorada por éstos. El uso de las RIN no es para malgastar los recursos, tampoco para farrear en carnavales, mucho menos para hacer campañas políticas; el uso de las Reservas Internacionales Netas es precisamente  para apoyar la fuerte Inversión Pública y, de esta manera, cambiar la matriz productiva que nos permitirá diversificar nuestra economía.

No obstante, los opositores ven fantasmas y aseveran que no es pertinente financiar el Déficit Fiscal con las RIN, puesto que sumado a la deuda interna y externa se tiene un indicador que está por encima del Producto Interno Bruto (PIB), aspecto que es totalmente falso, porque una de las formas de financiar el Déficit Fiscal es el uso de las RIN con el propósito de encarar la Inversión Pública.

Por otra parte, uno de los fantasmas que señala la oposición es que la inversión pública, a través de empresas públicas que ejecutan en su mayoría proyectos carreteros y de infraestructura se destina sobre todo a insumos importados, lo cual genera las condiciones para un proceso inflacionario, aspecto totalmente falso, ya que esa importación no será para el consumo corriente, sino que la misma se destinará a la formación de activos fijos tales como carreteras, plantas hidroeléctricas, hospitales entre otros; por tanto, la inflación de la gestión 2019 no superará el 4% proyectado.


Finalmente, es necesario aclarar a la opinión pública que el hecho de entrar a un endeudamiento externo planificado, el utilizar las RIN para realizar una inversión pública agresiva son aspectos de un programa fiscal financiero acertado en Bolivia, lo cual permitirá un crecimiento de 4,5%; entonces, quedan desterrados todos los fantasmas, porque estas medidas reportaran mejores días para los bolivianos, además de permitir la recuperación de las RIN.

También lo puedes leer en:

https://www.paginasiete.bo/opinion/2019/4/17/rin-una-medida-acertada-para-mantener-el-crecimiento-215321.html

La deuda y los talentos

No es el monto de lo adeudado lo que preocupa per se, sino del destino que se haga del mismo.
Por: Charls Ticona Rojas
Economía Ascendente


Bolivia 07/03/2019.- Existe en la Biblia la parábola de “los talentos”, la cual cuenta que cierto día un señor entrega a tres siervos suyos, según sus capacidades, una cantidad de dinero/talento para que lo administren. Al primero le da cinco talentos, al segundo dos y al tercero uno. Los dos primeros duplican lo entregado por su señor, por lo que obtienen la gracia y recompensa de éste; en cambio el tercero, por temor, lo esconde bajo tierra el dinero, devolviéndole la misma cantidad, por lo que su señor se molesta e inflige sanción sobre él.

Esta parábola nos sirve para abordar el tema de la deuda externa del país, la cual, en las semanas que precedieron fue la comidilla de ciertos medios escritos y algunos analistas, quienes pretenden generar tonos alarmistas al respecto. Se puede atribuir esta reacción alarmista debido a que nos encontramos en un año electoral y, por tanto, las opiniones y artículos periodísticos son de muy corta visión y excesivamente coyunturales, sin el mayor esfuerzo de análisis.

Pero, ¿por qué el tema de la deuda externa les resulta interesante en estos momentos? Porque la vieja argucia de la inflación perdió su efectividad, ya que en estos últimos años ésta se encuentra en niveles bajos y controlada. Entonces, solo les queda recurrir a su otro hermano putativo, como es la deuda externa, con el cual pretenden traer preocupación a la población, a manera de zombi; pero al igual que estos, su debilidad se halla en la cabeza.

Hay que recordar que durante el periodo neoliberal 1985-2005, el crecimiento económico en promedio alcanzó el 3%; en cambio, en los últimos 13 años el crecimiento económico alcanzó en promedio el 4,9%. En ambos períodos se tuvo un manejo distinto de la deuda externa. Por ejemplo, en 1987, la deuda externa llegó al 99% del PIB; en 1994, representaba el 75% del PIB; y en 2005 fue del 52% del PIB, donde la totalidad de lo deuda era para cubrir el gasto corriente. Durante esos años jamás la economía se posicionó entre los primeros lugares de crecimiento de la región, hecho que sí ocurrió durante 6 años (5 continuos y uno discontinuo) con un ratio deuda/PIB mucho menor: en 2014 llegó al 15%; en 2016 al 18,5% y en 2018 bordeará el 24%. En la actualidad, estos créditos son destinados a la inversión.

Desde el 2006 en adelante se logró incrementar la inversión estatal en más de 10 veces respecto a la inversión del 2005, llegando a ser la más alta de América del Sur en porcentaje del PIB (12,5%). Ahora bien, del total de la inversión pública, cerca del 30% se encuentra financiada por crédito externo y el restante 70% es financiado con recursos propios.

Asimismo, se debe recordar que debido a los resultados económicos obtenidos, el país no necesita del beneplácito de los organismos internacionales para acceder a créditos. El Fondo Monetario  Internacional y el Banco Mundial por mucho tiempo fueron nuestros mayores acreedores, pero sus préstamos estaban condicionados. En la actualidad nuestra fortaleza económica nos permite acceder a recursos de diferentes fuentes de financiamiento.

Al igual que la parábola de los talentos, no es el monto de lo adeudado lo que representa una preocupación per se, sino del destino que se haga del mismo. Muy bien, estos recursos nos pueden servir para duplicar nuestros ingresos a futuro, cosa que desde el 2006 se viene realizando con el proceso de industrialización, o bien la podemos esconder bajo la tierra, sin mayor ganancia o pérdida, y al parecer a esto es a lo que apuntan ciertos analistas y medios de comunicación. 

También lo puedes leer en: 
La Razón
http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/deuda-talentos_0_3106489412.html

Tecnologías made in USA vs. el Proceso de Cambio


Por: Hernán Enríquez Maidana
Economía Ascendente

Bolivia 27/02/2019.- El 19 de agosto de 1997 el Ministerio de Hacienda firma el convenio de crédito para el proyecto de Descentralización Financiera y Responsabilidad ILACO II por $15 Millones, esto con el fin de establecer sistemas integrados de administración financiera en las prefecturas, entidades descentralizadas y municipios. En diciembre de 1998 el Ministerio de Hacienda contrata una consultoría para evaluar el desempeño del proyecto ya que el mismo había mostrado grandes falencias, indicando que el proyecto había tomado un rumbo netamente informático, desvirtuando así el objetivo de la Ley SAFCO y el de modernizar sus procesos. Dentro de este ámbito el Banco Mundial tras una reestructuración del proyecto nuevamente lanza un “Sistema Integrado de Gestión y Modernización Administrativa" SIGMA esperando así que este sí cumpla con los requerimientos específicos del mencionado proyecto.


Esta nueva reestructuración en total ocasionó un gasto al Estado estimado de $us 18.58 Millones, además que este “sistema informático” estaba siendo implementado en la mayoría de los países sudamericanos tercermundistas, es decir era un sistema general para todos los países que aplicaban las políticas monetarias y fiscales recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, toda aquella “particularidad o problema” que tuviera el Estado Nacional y sus instituciones las mismas deberían necesariamente adaptarse a la funcionalidad del SIGMA.

Para implementar el SIGMA se contrataron consultores internacionales que ganaban más de $10.000 mensuales, estos consultores por segunda ocasión aplicaban sus teorías sin contar con un verdadero relevamiento tecnológico en el que se encontraba el país, saliendo a la luz las siguientes deficiencias con respecto al sistema SIGMA: funcionalidad limitada; confiabilidad limitada con respecto a la información generada; facilidad de uso limitada; capacidad insuficiente del sistema;  mecanismos de seguridad vulnerables; y la necesidad de costosas actualizaciones técnicas y de capacidad, lo que limita la eficiencia y aumenta los costos mientras el SIGMA está fuera de línea. Los cambios dinámicos y rápidos en la industria de la tecnología de la información plantearon una dificultad adicional, lo que efectivamente hizo que el SIGMA quedara desactualizado en un periodo relativamente corto. Muy importante, las evaluaciones y las misiones del Banco Mundial también centraron la atención en el hecho de que el proyecto se estaba arriesgando a convertirse en un mero proyecto informático en lugar de un proyecto que produjo cambios más profundos en la administración financiera pública. Además de estar contratando profesionales bolivianos que solo eran capacitados en el manejo del sistema es decir eran simples operadores de computación con un nuevo sistema informático administrativo.

A partir del año 2006, y con la aplicación del Modelo Económico Social Productivo Comunitario, la participación del Estado en la economía genera más movimiento administrativo, financiero y de objetivos, o sea que el SIGMA ya no era una herramienta útil en el manejo administrativo; es ahí donde los profesionales bolivianos de diferentes áreas en su mayoría informáticos se vieron frente a un gran desafío, el de generar un verdadero sistema de gestión financiera más completo que integre los procedimientos de gestión del sector público con una base de datos unificada. A nivel del gobierno central. Esto significó que ciertos procesos de reingeniería tendrían que ocurrir junto con el desarrollo del nuevo sistema y todos sus módulos.
Estos cambios en el diseño del proyecto.

También puedes leerlo en: 
La Época
http://www.la-epoca.com.bo/2019/03/04/tecnologias-made-in-usa-vs-el-proceso-de-cambio/
Correo del Sur
https://correodelsur.com/opinion/20190227_tecnologias-made-in-usa--vs-el-proceso-de-cambio.html



viernes, 30 de agosto de 2019

El mayor crecimiento de la región


El PFF tiene como principal objetivo preservar la estabilidad macroeconómica.
Grover Iván Tapia Alcázar
Economía Ascendente
Bolivia 28/02/2019.- Me llaman mucho la atención las opiniones de algunos analistas que desmerecen la gestión económica que se lleva actualmente, por esta razón, es preciso recordar que en periodos neoliberales el Fondo Monetario Internacional (FMI) dirigía el futuro económico del país, ellos establecían metas de crecimiento económico, a través de la firma obligatoria de memorandos de entendimiento con Bolivia.
La firma de estos acuerdos se realizaba con la venia de Estados Unidos, y en desmedro del interés nacional; su cumplimiento era el principal requisito para que Bolivia pueda acceder a los créditos del FMI, un instrumento de control e injerencia económica y política hacia nuestro país.
A partir del año 2006, Bolivia ha recuperado su soberanía en el manejo de la política económica, razón por la cual se eliminó estos memorandos, y fueron remplazados con la implementación del Programa Fiscal Financiero (PFF), desarrollado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y el Banco Central de Bolivia (BCB). Dicho documento es elaborado por profesionales bolivianos, con la finalidad de preservar la estabilidad financiera y lograr un crecimiento económico sostenido, considerando las prioridades y necesidades del pueblo boliviano.
Según el PFF firmado para el año 2019, se prevé un crecimiento económico del 4,5% y una inflación controlada del 4%; estos indicadores sitúan al país como el de mayor crecimiento de la región.
Revisando el informe del Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2018, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se observa un crecimiento económico proyectado para América Latina de 1,7% para el 2019. Asimismo, sitúa a Bolivia como el mayor indicador de la región, con un 4,4%; seguido de Paraguay (4,2%), Perú (3,6%), Colombia y Chile (ambos con 3,3%) y Brasil (2,0%). En tanto, Argentina (-1,8%) y Venezuela (-10,0%) continuarán con un periodo de recesión económica.
El débil desempeño de la economía mundial, la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la alta volatilidad de los mercados financieros, así como la complicada situación económica de los principales socios comerciales de la región (Brasil y Argentina), hicieron que el MEFP ajuste sus previsiones de crecimiento en el PFF, llegando al 4,5%; siendo este indicador el mayor de los países de la región.
Entre los sectores de mayor crecimiento, destacan el Servicio de la Administración Pública (6,9%); Restaurantes y Hoteles (5,6%); Agricultura, Silvicultura, Caza y Pesca (5,4%); Establecimientos Financieros (5,2%), e Industrias Manufactureras (5,1%); en tanto que los de menor crecimiento son Petróleo Crudo y Gas Natural (1,2%), y Minerales Metálicos y no Metálicos (2,0%).
El crecimiento del Servicio de la Administración Pública se debe principalmente a que la inversión pública continúa con un nivel elevado, cuyo importe presupuestado para el 2019 representa el 13% del Producto Interno Bruto; otro factor que contribuye es el incremento del 3,6% de los Ingresos Tributarios. Por otra parte, la continuidad de los bonos sociales condicionados y la implementación del Sistema Único de Salud son políticas que coadyuvan al dinamismo de este sector, así como el fortalecimiento de la demanda interna. Estas medidas implementadas por el Gobierno nacional obedecen a una participación activa del Estado en la economía y la búsqueda de justicia social para la población boliviana desprotegida.
De igual manera, el crecimiento de los restaurantes y hoteles muestra la fortaleza de la actividad económica interna, toda vez que la población boliviana dispone de mayores ingresos y, en consecuencia, posee una mayor capacidad de consumo, aspecto que se traduce en un efecto multiplicador para la económica nacional.
En la actualidad, a diferencia de los periodos neoliberales, en los que se cumplían las recetas del FMI, enorgullece que el Estado boliviano defina de manera soberana el destino de la economía nacional, con la participación de profesionales bolivianos en el PFF, que tiene como principal objetivo preservar la estabilidad macroeconómica, fomentar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de la población boliviana.
También puedes leer este artículo en el siguiente enlace:
http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/crecimiento-region-mayor_0_3102289803.html

viernes, 23 de agosto de 2019

El papel de las Reservas Internacionales

El Papel de la Reservas Internacionales

Por: Jaime Durán Chuquimia 
Economía Ascendente 
Bolivia 27/02/2019.- Economistas neoliberales se han referido al papel de las reservas internacionales en la economía. Sin mucho éxito, han intentado posicionar que cualquier descenso de las Reservas es sinónimo de problemas. Bebiendo de las enseñanzas de Felipe Larraín, indican que el déficit del sector público incrementa la demanda agregada, pero esto significa mayores importaciones y que, para pagarlas, se utilizan las divisas, lo que significa descenso de las Reservas Internacionales. Dicen que, al disminuir, presionan a la devaluación y que, mediante el efecto de transmisión a los precios, la inflación asciende. Si las reservas se agotaran (y no hubiera acceso al crédito externo), el déficit comienza a financiarse con emisión de dinero, lo cual puede llevar al país a la hiperinflación. El mensaje neoliberal es claro: No se debe incurrir en déficits fiscales y, por tanto, el Estado no debe intervenir.
¿En qué se equivoca este credo neoliberal? Un déficit fiscal se genera por la diferencia entre el ingreso y el gasto de la gestión. El gasto está compuesto por el corriente y de capital (inversión). Los neoliberales desdeñan el papel de la inversión pública. Para ellos se trata simplemente de “gasto” que ayuda a incrementar la demanda agregada, pero no tiene efecto sobre la capacidad productiva del país. Sin embargo, este es un error. La inversión estatal aumenta la oferta agregada del país. En el corto plazo, mediante las empresas públicas, y en el mediano, a través de la inversión social.
Si la inversión pública se financia con deuda (lo que puede implicar déficit fiscal) la misma deben generar el flujo necesario para el pago de la deuda. En sencillo, deben permitir aumentar el tamaño del Producto Interno Bruto (PIB). En este esquema, las reservas internacionales permiten financiar las importaciones de bienes de capital que se requieren para poner en marcha los emprendimientos.
El resultado muestra que, mientras el déficit fiscal sea generado por inversión, esto permitirá que se incremente el tamaño de la capacidad productiva. Con el tiempo se generarán los recursos para pagar las deudas y las variables macroeconómicas se corregirán, a través del incremento de ingresos.
¿Qué dice la evidencia empírica al respecto? En 2005, la inversión pública llegó a $us 629 millones; para 2018, se ejecutaron más de $us 6.000 millones. En el mismo periodo el PIB nominal pasó de $us 9.574 millones (2005) a $us 40.885 millones (2018). Las reservas internacionales en 2005 eran de $us 1.774 millones; en 2018 se cerró con un monto de $us 8.946 millones. En los últimos años las reservas han descendido porque han financiado principalmente las importaciones de bienes de capital. Sin embargo, las inversiones han comenzado a dar resultados importantes. La planta de urea ya se encuentra en funcionamiento. La capacidad de generación eléctrica pasó de 1.035 MW (en 2005) a 2.236 MW (en 2018). En poco tiempo se duplicó.
Los resultados muestran que Bolivia ha logrado tener la mayor reducción de pobreza de la región. Pensar que las reservas internacionales deben crecer al infinito es un craso error. Deben usarse para fomentar el desarrollo.

jueves, 22 de agosto de 2019

Importantes señales del Programa Fiscal Financiero 2019

Firma del acuerdo de Decisión del Programa Fiscal Financiero (PFF) 2019
Por: José Luis Nina Choque
Economía Ascendente 
Bolivia 28/02/2019.- Como es de conocimiento de la población, el día lunes 26 de febrero de la presente gestión en acto público el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y el Banco Central de Bolivia (BCB), han realizado la firma del acuerdo de Decisión del Programa Fiscal Financiero (PFF) 2019, el mismo tiene busca mejorar la coordinación de los objetivos de política fiscal, monetaria y cambiaria en concordancia con los objetivos nacionales de desarrollo económico y social, que se están realizando en los últimos años.
Dentro de nuestras memorias dentro de los aspectos económicos, hasta 2005 estos acuerdos o memorándums de entendimiento (Stand By), eran realizados con el Fondo Monetario Internacional–FMI que estaban alineados a créditos condicionados al cumplimiento de metas macroeconómicas, los mismos, eran elaborados y aprobados por funcionarios de esa institución internacional y que eran aceptados por las anteriores administraciones de gobierno firmados a espalda de la población y del interés nacional. Asimismo, los recursos comprometidos eran dirigidos a financiar programas improvisados y de emergencia.
En la actualidad, el PFF es elaborado por el equipo especializado por los técnicos MEFP y BCB, este acuerdo de manera soberana tiene el objetivo de preservar la estabilidad macroeconómica, fomentar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de la población.
Para la presente gestión, de acuerdo al contexto internacional se prevé algunos riesgos e incertidumbre que puede tener su impacto directo sobre la economía mundial y por ende con la economía nacional. Dentro de estos posibles escenarios a ser considerados: el débil desempeño de la economía mundial, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, la alta volatilidad en los mercados financieros internacionales, así como la delicada situación económica de nuestros principales socios comerciales como son: Argentina y Brasil.
Analizando, el documento del Programa Financiero Fiscal 2019, se puede observar es un instrumento de política fiscal que estima una mejora en la cuenta corriente de Balanza de Pagos, Inflación controlada, mejora en las cifras fiscales, importante inversión y continuar con la senda de crecimiento económico; también prevé posibles impactos negativos en el sector agropecuario por los efectos climáticos de principios de año e incorpora los resultados del nuevo contrato de venta de gas a la Argentina, entre los principales. Estos aspectos, dentro del PFF, están considerados con la posibilidad de ser modificarlo en el transcurso de la gestión para poder adaptarse a las situaciones cambiantes del contexto internacional.
Se destaca principalmente, en el PFF un crecimiento económico del 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB), menor al del Presupuesto General del Estado–PGE 2019 que era de 4.7%, meta actualizada en base a las expectativas del desempeño de la economía nacional y mundial, mismas que fueron ser revisadas y actualizadas. De similar manera, se destaca el crecimiento de los siguientes: 6.9% para el Servicio de la Administración Pública; 5.6% en Restaurantes y Hoteles; 5.4% en Agricultura, Silvicultura, Caza y Pesca; 5.2% en Establecimientos Financieros; 5.1% en Industrias Manufactureras, en tanto que los sectores con menor crecimiento serán: Petróleo Crudo y Gas Natural con 1.2% y Minerales Metálicos y no Metálicos con 2.0%.
Dentro del Servicio de la Administración Pública, su crecimiento se debe principalmente a que la inversión pública continúa teniendo un nivel elevado, cuyo importe presupuestado para el 2019, representando el 13% del Producto Interno Bruto, aspecto pone a Bolivia en los primeros lugares de mayor inversión pública en la región; asimismo, la continuidad de los Bonos Sociales condicionados y la implementación de Sistema Único de Salud son políticas que coadyuvan al dinamismo de este sector, así como el fortalecimiento de la demanda interna.
Se ve ratificada la proyección de la inflación de 4.0% concordante con la presentada en el PGE 2019, en un rango entre 3.0% y 5.0%, en virtud a que los fenómenos climáticos adversos pueden afectar la producción de alimentos generando un repunte inflacionario; asimismo, la inflación importada puede ser otro factor debido a las apreciaciones de las monedas internacionales debido a una moderación en la normalización de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Se expone que el Tipo de Cambio en el mercado financiero no se mantiene fijo, sino por el contrario presenta fluctuaciones diarias en torno a los limites vigentes en las entidades financieras establecida por el Banco Central de Bolivia.
Finalmente, se espera continuar con la corrección de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, que es explicada fundamentalmente por los Servicios Netos de 4.5% a -3.9% del PIB entre 2018 a 2019, respectivamente, seguido por la Balanza Comercial de 1.1% a -1% del PIB, para el mismo periodo.
Por tanto, el Programa Fiscal Financiero firmado entre el MEFP y el BCB, es un instrumento de política fiscal que tiene como objetivos principales preservar la estabilidad macroeconómica y fomentar el crecimiento económico, y así poder coadyuvar al cumplimiento de programas y políticas públicas en beneficio de la población boliviana. 

También puedes leer el artículo en el siguiente enlace:  
https://correodelsur.com/opinion/20190228_importantes-senales-del-programa--fiscal-financiero-2019.html
Datos Adicionales:
- Decisión de Ejecución del Programa Fiscal Financiero 2019 https://medios.economiayfinanzas.gob.bo/VTCP/documentos/dgpf/2019/ProgramaFF2019.pdf

miércoles, 21 de agosto de 2019

Importancia de las Metas Macroeconómicas



El contexto internacional se ha deteriorado en los últimos meses.

         Por: Omar Rilver Velasco Portillo
Economía Ascendente



Bolivia 04/04/2019.- El crecimiento mundial está muy lejos de presentar signos claros de recuperación sostenida. Las perspectivas de crecimiento se fueron corrigiendo a la baja en la segunda mitad de 2018 y todo 2019. Las tensiones comerciales entre EEUU y China así como las sanciones de EEUU a Irán darán mucho de qué hablar en lo que resta de 2019. El panorama sombrío de la economía mundial ya contagió el sensible optimismo de las bolsas de valores y las cotizaciones de las materias primas que registraron retrocesos importantes a partir del mes de octubre de 2018 y cuyo pesimismo parece venirse a pique en 2019. 
Frente a este panorama internacional complicado, las autoridades bolivianas del área económica presentaron al país las metas macroeconómicas para la presente gestión, mediante la firma del Programa Fiscal-Financiero. Para 2019 se prevé un crecimiento de 4,5% que no solo significa que Bolivia se posicione un año más en el primer lugar de la tabla de crecimiento regional sino que esta meta garantiza la estabilidad económica del empleo, los ingresos de la población boliviana y la continuidad de las políticas redistributivas.

Para 2019 se prevé una inflación de 4%. Es importante destacar que en los últimos años la inflación se fue moderando y no representa un problema. Una mayor inflación a la de 2018 podría explicarse por las presiones inflacionarias provenientes de potenciales apreciaciones de las monedas de países vecinos y de los efectos climáticos adversos. Con todo, la estabilidad de precios sumada a la estabilidad cambiaria ofrece un horizonte de certidumbre formidable.

Según las autoridades, se prevé una disminución de reservas internacionales de cerca de $us 1.200 millones y un déficit fiscal de 7,8% del PIB. Estas metas han sido blanco de ataque de algunos “opinadores” de karaoke que les encanta repetir las viejas recetas neoliberales que señalan que los déficits fiscales y externos están asociados con el excesivo gasto público y la caída de reservas internacionales, pero sin una reflexión dinámica consistente de las variables en cuestión.

Lo cierto es que un déficit fiscal generado por mayor inversión en bienes de capital conduce a déficits gemelos. En un escenario de fuertes importaciones del sector público, es previsible que las reservas internacionales disminuyan, como efectivamente ocurrió en años pasados, lo cual no es novedad, sino consecuencia de una identidad contable. Esta relación no es el descubrimiento de un “huasquiri” neoliberal, sino consecuencia de las decisiones de política económica contempladas en el plan de desarrollo del año 2015. 

Sin embargo, estos análisis descuidan la calidad de estas importaciones que están destinadas a la compra de bienes de capital que forman parte de la inversión pública y que aumenta la capacidad productiva en sectores como transporte, energía, minería y salud y no así al gasto corriente, por cuanto su aporte al crecimiento económico es plenamente diferente. Adicionalmente, se debe entender que la caída de reservas internacionales es temporal y que los frutos de las nuevas inversiones en poco tiempo comenzarán a generar mayores ingresos, revirtiéndose los desequilibrios y retomándose la senda de acumulación de reservas.

Claramente la demanda externa no será el motor que dinamice la economía en 2019 y es ahí donde la demanda interna continuará jugando un rol privilegiado en el estímulo del crecimiento económico. La importancia de las metas macroeconómicas va más allá de los números, en sí mismos, la firma del acuerdo es una señal de confianza y garantía de estabilidad económica.

lunes, 8 de abril de 2019


¿Economía vibrante y próspera?

Por: Silvia Eugenia Huanca Calle
Economista
Boris Santos Gómez, autor del artículo “Visión para una economía vibrante y próspera” en la que manifiesta que la receta  para generar bienestar en una sociedad moderna y compleja, es a través de menos impuestos, flexibilidad en contratos laborales para evitar la mano estatal que se entromete en todo, libertad de contratar y de trabajar, un gobierno mínimo con menos empleados públicos y más eficientes, realizando un recorte del 50% a las burocracias en todos los niveles.

Puede verse que la receta muestra una clara recomendación de que es hora de que vuelva a aplicarse las doctrinas del modelo económico neoliberal, misma que resulta interesante porque pretenden destruir en poco tiempo los resultados positivos alcanzados en los últimos 13 años, por lo siguiente:

Los ingresos que tiene el estado está constituido por el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas, Impuesto al Valor Agregado (Mercado Interno e importaciones), Impuesto a las Transacciones, Impuesto a los Consumos Específicos, Régimen Complementario al IVA – RC IVA, Impuesto a las Salidas Aéreas al Exterior – ISAE, Régimen Agropecuario Unificado – RAU, Régimen Tributario Simplificado – RTS, recursos por la venta de gas, entre otros.

martes, 30 de octubre de 2018

Hallemos el PIB

Por: Silvia Eugenia Huanca Calle

En el transcurso de los días se ha observado una ola de opinadores que han cuestionado el cálculo del Producto Interno Bruto (PIB), por ejemplo la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y el analista económico Enrique Velazco, que al parecer ha olvidado el cálculo de las cuentas nacionales.

A efecto de informar a la población en general sobre el cálculo del PIB, vi pertinente explicar la misma, ya que los estudiantes en áreas financieras tenemos conocimiento de ello, toda vez que llevamos por materia “Cuentas nacionales”.

La medición del PIB siempre ha sido de gran atención para los economistas, por ende no es novedad que varios se pronuncien sobre el tema, toda vez que es el indicador más usado para medir la riqueza del país y el bienestar social, así como su implicancia en la política económica, que para la coyuntura del momento el cuestionamiento surge a raíz del pago del segundo aguinaldo esfuerzo por Bolivia, en razón de que el crecimiento anual del PIB ha superado el 4,5%.

viernes, 26 de octubre de 2018

Segundo aguinaldo: ¿perjudica a la economía?

Por: Miguel Marañon

La confirmación del pago del segundo aguinaldo provocó en los sectores políticos, empresariales y financieros un sinfín de críticas, la mayoría tratando de predecir el inicio del desastre económico nacional. Según algunos “analistas” se vendría una inflación sin precedentes, otros indican que las empresas y, sobre todo, las pequeñas empezaran a cerrar sus actividades, inventan datos por ejemplo donde solo el 20% de los trabajadores se beneficiaría, el contrabando se incrementaría en un 30% todo esto sin ningún sustento técnico, es así que queriendo respaldar técnicamente tenemos los siguientes aspectos económicos fundamentales:

Agente económico: El ciudadano boliviano, para pesar de muchos políticos, empresarios y “analistas económicos” que buscan crear incertidumbre en los consumidores –y de mil maneras convencer a los bolivianos que estamos en una crisis económica y que nuestro futuro va camino a Venezuela–, no analizan o se olvidan incluir en su análisis que quienes reciben el segundo aguinaldo no lo destinan todo al gasto.