Traductor

viernes, 7 de noviembre de 2014

La razón superó a la guerra sucia

Por: Oscar Machicado Mendoza
Habiendo ya pasado un mes de las elecciones nacionales en nuestro país, se puede ver actualmente que todas las especulaciones que se hicieron en cumplimiento de las campañas electorales, sobre todo de la oposición (gasolinazo, despilfarro, entre otros) bien llamadas “guerra sucia” quedaron en el olvido por ser aseveraciones sin fundamento cuyos candidatos no tenían propuestas sólidas.

Gran parte de la población al momento de emitir su voto se enfocó, de alguna manera, en elegir la mejor propuesta que plasme el progreso que se espera que tenga el país en sus diferentes ámbitos es decir, que el país tenga un desarrollo sostenible estable.

Una planificación estratégica enfocada al desarrollo sostenible estable en un país debe ir enfocada en los siguientes ámbitos: económico, político, social e institucional.


En cuanto a lo que respecta el ámbito económico, tener un desarrollo económico que contemple un crecimiento económico estable y una mejora en la calidad de vida de la población, cuyo caso es el de nuestro país y el proceso que ha tenido reflejado en los indicadores macroeconómicos y sociales: como el crecimiento estable del PIB (5% promedio), además de las notables reducciones en los indicadores de pobreza extrema y desigualdad que reflejan la mejora en la calidad de la población.

En el ámbito político debe haber estabilidad en cuanto a los gobernantes y su forma de administración gubernamental, que en el periodo más crítico entre 1998 y 2003 nuestro país mostró gobiernos formados por las famosas “megacoaliciones”, cuyos acuerdos políticos se cumplían repartiéndose ministerios. Ahora estas “megacoaliciones” ya no existen, hay estabilidad política y mayor certidumbre.

El ámbito social requiere, en palabras más sencillas, que los conflictos sociales sean mínimos y que sean solucionados de manera consensuada. El actual Gobierno ha logrado minimizarlo gobernando con los movimientos sociales y atendiendo sus peticiones en la medida de sus posibilidades.

En lo institucional, se busca que los diversos poderes del Estado sean sólidos. A excepción del Judicial, los poderes Ejecutivo y Legislativo ha sido fortalecidos para una mejor toma de decisiones teniendo además en varios ministerios instituciones sólidas que permitan encaminar las políticas que se pretenden llevar a cabo.

Con todas estas razones, el elector pudo ver que el camino tomado en 2006 es el que aún todavía es conveniente para el bien del país, viendo los resultados en los últimos ocho años y las mejoras en la calidad de vida de la población.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Por favor, ingrese sus comentarios sobre el artículo aquí: